25 Sep Comienza la tercera novela escribiendo en directo.
Picolo y Narciso están viajando por Andalucía comprando los nuevos sementales para su ganadería…
El otro día en la taberna de Lucas, nos reunimos los camaradas del arte para analizar las nuevas exposiciones en la ciudad de Córdoba. Mateo estaba muy contento, le habían aprobado con fecha para el año 2027 su próxima exposición sobre «Pergaminos antiguos». Él es íntimo amigo de Guiomar, contertulio en la Casa Palacio de Gertrudis y Eustaquio, donde últimamente están siendo visitados por miembros de la Familia Real Española y Británica. Es un acontecimiento diario ir a la casa, cada vez llegan más lienzos de los coleccionistas para el nuevo Museo Vivum.
En estos días se está celebrando el Concurso Morfológico de Caballos Pura Raza Española en su XXX Aniversario, todo un hito mundial en Córdoba. Narciso y Rebecca están asistiendo a todas las sesiones, analizando los caballos y conociendo a ganaderías o yeguadas de primer nivel para ir tomando tablas en el asunto. Además de los caballos están revisando la documentación notarial en la adquisición del nuevo solar para la construcción del Museo Vivum en Córdoba, comenzando con la exposición dedicada al gran maestro cordobés el intelectual pintor de la generación del 98, D. Julio Romero de Torres (1874-1930, Córdoba). En relación a este evento cultural, Juan el ayudante bibliotecario ha encontrado una fotografía de una obra inédita se titula «La Novia» expuesta por primera vez en 1930 en Buenos Aires en la Colección privada de Justo Bou, junto con otras más como la destaca de Néstor de la Torre, amigo de Julio, titulada «Verbena». Eustaquio al ver estas fotografías se emocionó pues llevaba décadas queriendo conocerla y buscarla para su extensa colección.
Escribir una novela en directo, en tiempo real es una de las experiencias creativas más brutales. gracias por vuestro apoyo, y comentarios.
Los contertulios han visitado la exposición «Mujeres» en homenaje al 150 Aniversario de Julio Romero de Torres, donde se presentan la obra más cotizada en el mercado del arte, «Fuensanta» de Julio Romero de Torres dialogando con la de Marilyn de Warhol en la Fundación Cajasol, búnker cultural en la actualidad. Eustaquio invitó a un experto en pintura y restauración, amigo suyo, que en la tertulia usa el apodo de «Plinio», siendo una sesión artística muy loable y maravillosa, debido a que en su dilatada vida artística ha restaurado óleos del maestro Julio, e incluso vivió en el mismo barrio en los años 1970. Tuvimos la gran oportunidad de compartir esta visita con amistades llegadas de Gran Bretaña, apasionadas con el arte y la ciudad de Córdoba, que motivadas por la nueva creación del Museo Vivum Córdoba han estado conociendo las piezas exclusivas que custodiamos en la Casa Palacio. De esta visita en la Fundación Cajasol nos fuimos a disfrutar del espectáculo ecuestre «Pasión y Duende del Caballo Andaluz», siendo apoteósico este día para todos.
Este relato lo estoy escribiendo yo que soy profana en el arte, pero una experta en Moda. Mi nombre es Magnolia «Magni» para los íntimos, soy amiga de Gertrudis desde hace años, no me gusta decir mi edad, por discreción, aunque los hombres con los que he estado siempre me han puesto menos edad. Llevo pocos días en la ciudad de Córdoba, integrándome en todo lo que organizan mis anfitriones Eustaquio y Gertrudis. Soy una ragazza vital y extrovertida, me gusta estar en todos los ámbitos, lo mismo monto a caballo, como hago piragüismo, o me tiro de una avioneta en paracaídas, o te organizo una pasarela de moda. Dicen que soy una trotamundos y ciudadana del mundo. Comencé a trabajar para varias firmas de moda italiana y francesa, hasta que me hice un nombre, y aunque ya estoy «jubilada» sigo en actividad donde me acepten. El otro día en CABALCOR disfrute mucho con las explicaciones de jinetes de Córdoba Ecuestre. Como soy muy curiosa, además muy guapa, con mi cámara de fotografías hice el reportaje para la revista internacional de moda, en una de las mesas vip del concurso. Me interesa la moda, el estilismo, la presentación de los caballos, y todo lo relacionado con este mundo. A lo largo de la historia de la moda, el caballo ha estado siempre presente en las familias de la Realeza y la Nobleza, siendo el ámbito de mi firma. El atuendo artístico es mi pasión, y prueba de ello es que en el próximo Museo Vivum Córdoba he cedido mi colección de «Moda histórica de la Nobleza Europea». Aquí os mostraré ejemplos para vuestro disfrute, Lectores.
Volví a visitar CABALCOR, al entrar divise una tribuna, y al pasar por el pabellón cubierto un amable caballero se dirigió a mí con suma amabilidad diciéndome: «Señorita, bella flor me acompaña hasta la zona reservada». Y yo le respondí: «Señor me ha leído el pensamiento, con mucho gusto, encantada». Yo iba con un vestido elegante de «amazona», al estilo francés, con mi cámara de fotografías, y un coqueto sombrero. Este Señor fue contándome que es ganadero, dispone de propia Yeguada y fincas agropecuarias en la campiña sevillana. En su reservado se encontraba dos señores más, al vernos se levantaron haciendo un saludo aristocrático, a lo que yo me senté, empezando a preguntarme el porqué de la visita. Le conté que me había dedicado a la moda en la línea aristocracia europea, y ahora estaba disfrutando de mis dos pasiones: la fotografía y los caballos pura sangre. Alguna vez he participado en cacería en Francia en el mes de noviembre como se puede apreciar en estas fotografías de la revista Magazine en 1911. El atuendo aristocrático de amazona es el que use para volver a CABALCOR. Siempre acierto con la forma de vestir, para ser admirada centrando las miradas en mi ser. ¡Coquetería total!
Aprendí mucho con estos tres Señores, ganaderos y criadores de sementales en Córdoba, Cádiz y Sevilla. Yo le comenté cómo eran los caballos en Francia para la caza del ciervo, donde he participado varias veces, invitada por la nobleza. Solamente os cuento algún detalle simpático, como «tiene que ser un buen caballo de silla, capaz de mantener su agilidad y ligereza, siendo preparado y enseñado para este sport. Tener bastante resistencia y se encuentre en estado de soportar un galope bastante ligero durante largo tiempo, y tranquilo para desmontar para marchar a pie, y volver a montarlo sin dificultad. El caballo tipo para la caza sería un pura sangre bajo, fuerte, musculoso, de una armadura huesosa sólida y de buen carácter.» Tras la mañana en CABALCOR, fuimos a almorzar al Horno de Miel en el mismo Palacio de Congresos frente a la Mezquita Catedral de Córdoba. Estuvimos Eustaquio, Gertrudis, yo, y los tres Señores. Recuerdo que al sentarnos en la mesa se acercó una señorita para preguntarme por el vestido, a lo que le dije: «Es de época, principios de siglo XX, voy de amazona. Esta tarde en Caballerizas Reales iré vestida de corto a la andaluza. Cuando termines de trabajar, te espero en CABALCOR. Gracias Manuela por preguntarme, te lo agradezco».
Al finalizar el almuerzo, bastante gustoso para el paladar destacando el postre, la tarta de zanahorias, Gertrudis y yo nos dirigimos a la Casa Palacio para vestirnos más cómodamente con la idea de visitar la Mezquita – Catedral de Córdoba e ir a la celebración de los Premios Especiales en CABALCOR. Cuando entramos en el patio de los naranjos mi corazón inició un latido veloz, los recuerdos de la adolescencia se plasmaron en mi mente y le iba contando a Gertrudis, al pasear por el bosque de columnas – palmeras de al – Andalus, ante el corazón de Córdoba, el mismo Mihrab Califal. Gertrudis es una investigadora impecable, fue diciendo en árabe y castellano lo que la epigrafía califal nos invitaba a leer y conocer. Mágico momento vivido. En cuestión de horas habíamos viajado a otras dimensiones. En el mismo altar de la Catedral también Gertrudis fue explicándome su importancia, las vidrieras, la sillería de coro, la simbología católica… Sentí un gran escalofrío al caminar por la capilla dedicada a Santa Inés. Al salir del patio de los naranjos, Gertrudis me tapó los ojos con una venda; en la puerta de San Sebastián, me los destapó contemplando a dos jinetes con cuatro caballos pura raza española. Gertrudis y yo nos montamos en cada uno, íbamos vestidas de corto. En el patio de la mezquita muchas personas nos hicieron fotografías, posando con nosotras. Y ahora montadas a caballo PRE imaginaos, Lectores, el espectáculo maravilloso. Pudimos pasear alrededor del monumento Patrimonio de la Humanidad, llegando hasta Caballerizas Reales. Lo habían organizado los tres Señores Ganaderos, con el permiso de las autoridades municipales. Al entrar en el patio principal de CABALCOR nos aplaudieron las personas apasionadas del mundo del Caballo. A lo largo de mi vida profesional he estado en muchas pasarelas y eventos culturales, pero esta sorpresa nunca la imagine, pues de niña siempre quise sentir la magia en este espacio histórico – artístico – ecuestre donde mi tío fue sargento – cuidador de los sementales en Córdoba.
La unión de Cultura Ecuestre, Cultura Monumental, Cultura de Congresos, Cultura de Alta Costura, Cultura Artística, Cultura Gastronómica, etcétera hace que Córdoba sea y es un destino mundial del Turismo Internacional. Durante estos días he realizado un reportaje fotográfico, pero el que más me cautiva es el que llevo en el corazón. El tropel de emociones vividas, de recuerdos, encuentros y paseos por la ciudad más hospitalaria del mundo. He viajado a muchas ciudades por mi trabajo, pero el volver a Córdoba, a la casa palacio de Eustaquio y Gertrudis, sus amistades y familiares, es y será siempre Magia. Yo nací en Milán, aunque mi padre siempre me hablaba de su Córdoba, de sus pueblos y de los sementales de Caballerizas Reales. Todos los otoños veníamos a la ciudad a visitar a mi tío y tías que vivían en el Campo de la Verdad; siendo el paso diario por la Torre de la Calahorra, el puente viejo «romano», el patio de los naranjos, las caballerizas reales, el Alcázar Viejo, y la judería. Mi papá me cogía de la mano, sin soltarme, paseábamos por estas calles, plazas, monumentos, siendo para mi inolvidable. Hoy vivir CABALCOR cómo ha sucedido, ha sido un SUEÑO. Gracias
Mi nombre es Magnolia «Magni» siempre me he inspirado en la gran conocedora de la moda, Marie Bertin. He leído todas sus reseñas en revistas de moda, para reactualizar los diseños a los nuevos tiempos en los años 1960, 1970, 1980 y 1990, para las familias de la Aristocracia Europea. Nací en Milán, soy ciudadana del mundo, aunque Córdoba es la ciudad natal de mi padre, y por eso la estoy amando. Yo, personalmente, tengo un sueño a construir para mi familia cordobesa. He visitado varias tiendas y talleres de platería y joyería, aunque aún no he encontrado la persona especialista para mi idea. En el día tan maravilloso en CABALCOR, me ocurrió un hecho insólito. Conversando en una terraza de un restaurante, justamente al lado de nuestra mesa, se encontraban cuatro señoras hablando de arte, joyas y sueños. Yo, por discreción, me mantuve sigilosamente escuchando alguna conversación mientras tomaba un sorbete de mandarina con limón que el Chef nos había preparado como postre a petición de Gertrudis, clienta asidua en el establecimiento. Antes de irnos para la Casa Palacio, con suma delicadeza y cortesía, pregunté a las señoras de la mesa contigua sobre ese lugar donde una persona puede crear una joya con alma, y me respondió una de ellas: «Soy cordobesa, joyera de tradición y yo creo con la clienta su joya autobiográfica, me llamo Inmaculada, encantada». Con una sonrisa pausada en mi rostro, le dije: «Gracias te he encontrado tú serás la creadora de la Joya con Alma, que tanto quiero crear. Soy Magnolia, diseñadora de moda, encantada, el color más maravilloso para la joya quiero que sea la buganvilla, que en Córdoba la veo en todas partes, y en el patio principal del Palacio es la que destaca sobre otras». Inmaculada me respondió: «Es mi color preferido también, dime en qué te quieres inspirar más para la joya». Yo respondí: «Cuando estemos en el patio de los naranjos podríamos conversar sobre la Joya de Alma, siendo este el lugar donde con mi papá siempre paseaba por Córdoba por primera vez. Me retiro ya he tenido un día muy intenso, toma mi número y hablamos. Gracias por tu tiempo».
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