Intervención inicial
En su exposición, el obispo emérito confesó sentirse “joven por dentro” y dispuesto a responder a cualquier llamada del Señor, explicando con sencillez que había aceptado la invitación a Alcorce Sénior simplemente porque se lo pidieron. Valoró positivamente la labor de las realidades eclesiales que promueven la santidad en medio del mundo y relató brevemente su propio itinerario vocacional, desde que fue monaguillo hasta asumir diversas responsabilidades en la Iglesia, lo que le ha permitido conocer de cerca a varios pontífices y visitar en numerosas ocasiones los colegios de la diócesis de Córdoba.
Con tono cercano y en ocasiones humorístico, comentó que cuando habla a los jóvenes de los papas del siglo XX, y en especial de san Juan Pablo II, “les suena a Antiguo Testamento”, recordando así el reto que supone anunciar el Evangelio a las nuevas generaciones del siglo XXI.
Preguntas y respuestas
Tras la exposición, se abrió un amplio coloquio en el que se abordaron numerosas cuestiones de actualidad eclesial.
Ante la pregunta de Antonio Arrabal sobre la línea del nuevo Papa León XIV, don Demetrio afirmó que el Papa “es el que Dios nos da, no el que elegimos nosotros”. Subrayó su perfil internacional, su conocimiento de lenguas y culturas, y su empeño en promover la unidad de la Iglesia. Explicó que el lema de su pontificado, «In illo uno unum» (“En el Uno, somos uno”), refleja la llamada universal a la santidad y la armonización de los carismas que suscita el Espíritu Santo. Añadió que, a diferencia del Papa Francisco, de estilo más discursivo, León XIV se caracteriza por un modo de actuar más silencioso, cuyos frutos se perciben con el tiempo, y destacó su firme compromiso con la paz.
En relación con la secularización interna de la Iglesia y el número de vocaciones en el Seminario de Córdoba, señaló que la secularización ha estado presente desde los inicios del cristianismo y que todos los fieles pueden caer en la mundanización si no cuidan su vida espiritual. Insistió en la importancia de la confesión, de la fidelidad a la vocación personal y de hacer presente a Dios en el trato cotidiano con los demás. Recordó la decisiva labor de don Gaspar Bustos, director espiritual del seminario durante casi cuarenta años, y explicó que el crecimiento de las vocaciones se debe a la colaboración entre obispo, sacerdotes y seminaristas, así como a la fidelidad doctrinal del presbiterio joven de Córdoba. Puso como ejemplo su experiencia en Tarazona, donde la reapertura del seminario dio lugar, con el tiempo, a un aumento significativo de vocaciones.
A una pregunta sobre su estilo de vida actual en Córdoba, explicó que rechazó cualquier privilegio o residencia especial, conformándose con una sencilla habitación en la Residencia Sacerdotal, desde la que disfruta de vistas al río.
Preguntado por su mayor ascenso en la Iglesia, respondió con humor que fue cuando le propusieron ser monaguillo, pues “antes no era nada y entonces empecé a ser algo”.
Sobre la figura de don Gaspar Bustos, animó a aportar testimonios para la biografía que desea escribir, la cual podría servir en el futuro para una eventual causa de beatificación.
En relación con el obispo Osio, explicó los trabajos que se están realizando en el Dicasterio de las Causas de los Santos, aclarando que las acusaciones sobre una supuesta firma contraria a la fe proceden de un único testimonio ligado al semiarrianismo, frente a numerosos testimonios favorables. Recordó además que Osio fue canonizado por la Iglesia Oriental antes del Cisma, lo que refuerza su causa.
También respondió a preguntas sobre el Valle de los Caídos, el perdón en el Padre Nuestro, la diversidad de carismas en la Iglesia, la falta de vocaciones en algunas comunidades religiosas, la figura de san Francisco Solano, el diálogo con el protestantismo, el islam, la defensa de la vida frente al aborto, la poligamia en contextos misioneros, diversas causas de canonización y la recepción de la Comunión por parte de personas divorciadas, insistiendo siempre en la fidelidad a la doctrina de la Iglesia y en el acompañamiento pastoral.
Clausura
El encuentro concluyó en un ambiente de cercanía y convivencia, con un aperitivo compartido entre ponente y asistentes, que agradecieron la claridad, profundidad y cercanía de don Demetrio Fernández en una sesión marcada por el diálogo abierto y el interés por los grandes retos de la Iglesia en nuestro tiempo.
córdoba
Posted at 16:30h, 14 eneroNO A LA MAFIA. – https://www.youtube.com/watch?v=F8ycUmDpGqY