05 Oct El puente de los colores en la eterna primavera.
Historia apasionante, personajes intrépidos, vidas paralelas, escenario cálido, todo sucede, nadie lo dice
Comenzar a narrar esta historia real será difícil para mí, al haberla vivido en primera persona, pero es necesario contarla desde mi mirada. Desde hace años estoy inmerso en el grupo «Orión», formado por científicos y filósofos de renombre internacional, yo colaboro en cuestiones documentales y administrativas, no obstante estoy al tanto de todos los proyectos analizados. Soy el puente de conexión entre las diversas agencias y los investigadores. Custodio documentos «inéditos» y «secretos» en máxima seguridad, estando en todo momento acompañado por cuatro guardaespaldas. La verdad en este trabajo me ha dado siempre la oportunidad de viajar a países increíbles en Hispanoamérica. Sobre todo en Colombia, donde la vida es muy colorida y musical en sus calles y plazas. Sobre todo en el baile, asignatura apasionada y libertadora de mi trabajo en tensión. Cuando tengo días libres viajo para Medellín en donde asisto a un taller de bailes colombianos para sentir la Conga. Cada vez que he estado, mi alma se agranda y expande durante horas continuadas de baile. Siempre recuerdo a mi madre, ella fue la que me introdujo en este camino espiritual a través del baile.
Hace unos días recibí una carta email desde Córdoba de mi buen amigo Eustaquio García Cassas i Murillo, diciendo así: «
Esta noche del 18 de agosto del presente año 2026 me siento feliz tras varios días viajando por Andalucía. La frescura de los abrazos de mi actual amada me hizo sentir dichoso tanto como la primera vez en Verona. Han pasado décadas de años, el Amor sigue presente como el primer beso que nos dimos ante la tumba de Romeo y Julieta. A medida que iba llegando el día del Eclipse Solar me percate de la tenacidad de Marta, incluso el famoso almuerzo en la Ostería La Tradizione, establecimiento cercano de la Casa Palacio. Fue todo un evento intercultural, Narciso hizo la reserva del salón del sótano, con una decoración acogedora, dispusieron las mesas como en las casas tradicionales italianas, a la memoria me vino la película titulada «En La Toscana», 2022. En la calle Blanco Belmonte, 6 se encuentra este templo gastronómico en el que degustamos los sabores y vinos genuinos, haciéndonos recordar a los presentes nuestras desventuras por el mar mediterráneo. Recuerdo el comentario ilustrativo de Omar, de origen sirio, que tras viajar por todo el norte de África, llegó a Pisa para trabajar en la industria del cuero. Aquí nos contó su aventura formativa en seguridad privada a raíz de conocer a otro gran amigo, Picolo, que ya os recuerdo queridos lectores en el toma V de esta novela se contó su historia. Omar trabajó en varias empresas privadas de turismo y seguridad adquiriendo destrezas, que llegaron a otorgarle el premio al mejor agente de la localidad italiana de Fano. Nos contó la proeza policial dando «caza» a un grupo de delincuentes que atemorizaban a las ancianas, tras la colocación de una app de seguimiento, se localizaron las viviendas donde residían y traficaban con mujeres de Afganistán y Turquía, engañadas con la ilusión de un trabajo en hostelería. Con el dinero de las pensiones de las ancianas, conseguían disponer de «liquidez» para pagar los billetes de avión y hospedaje, una vez aquí las chicas jóvenes les robaban toda la documentación, reteniéndolas en viviendas zulos donde obligaban mantener relaciones sexuales con hombres principalmente casados. A los cuales les grababan todos los encuentros con la idea de chantajearlos para conseguir más dinero y estrategias de control en la ciudad. El grupo de delincuencia, en un momento determinado, pasó a controlar todo el mercado de estupefacientes en la comarca. Aquí fue cuando Omar con la aplicación en los celulares supo posicionar las viviendas para hacer la redada desmantelando toda la estructura. Recuerdo que los rostros de nuestros invitados al almuerzo fueron cambiando a medida de la narración tan descriptiva con todo tipo de detalles. En un instante Narciso dió un golpe en la mesa, exclamando: !! Amigo Omar no nos cuentes más historias de películas, cuéntanos tu viaje a El Cairo donde conociste a Fátima en aquella desconocida pirámide!!
Marta fue analizando como experta científica de lo cotidiano cada uno de los platos gastronómicos italianos que degustamos, como el llamado «Penne puttanesca» según la carta sus ingredientes son: Con anchoa del cantábrico, salsa de tomate casera, olivas negras aragonesas, alcaparras y guindilla. Otro fue «Spaghetti carbonara» Con yema de huevo campero, queso pecorino romano, guanciale y pimienta. Marta nos fue deleitando, como verdadera chef, que lo fue en NuevaYork hace años, así nos describió el siguiente plato titulado «Penne Zola» Crema de queso gorgonzola, cebolla morada salteada y nueces. O «Rigatoni della casa» Salsa casera con burrata, tomates secos, pesto casero de perejil, aove y jamón ibérico a crudo. Llegando a los tres postres «caseros» titulados: Tiramisù consistente en una Crema de mascarpone, pavesini bañados en café y cacao puro, Panna cotta, Crema de nata con topping de caramelo, y Cheesecake, Base de galleta, crema de queso y topping de mango.
Al terminar esta «faena gastronómica» organizada por mi hermano menor, Narciso, nos encontramos en la Ostería La Tradizione a mi ayudante Juan, que lleva unos días promocionando su exposición pictórica emocional titulada «Alma de Córdoba», ubicada en la sala de arte del Palacio de Viana – Fundación Kukxabank.
Es la una de la madrugada, Marta ha llegado del encuentro con las vecinas del barrio, SOS Cines de Verano, y vamos a acostarnos para mañana seguir conversando sobre las próximas visitas en ciernes que llegarán a esta Casa Palacio en plena judería cordobesa. Sabores de Italia renacen en nuestros paladares para sentir el Amor encontrado en Verona… gracias por vuestras lecturas y comentarios. Bendiciones, de Eustaquio Cassas i Murillo, joven octogenario, hijo adoptivo de Córdoba. 19 de Agosto 2026.
El jueves de esta semana estuvimos visitando toda la familia de «Horizonte» el Restaurante Árabe Fusión, ubicado a escasos metros de la Mezquita Catedral de Córdoba, en la llamada calle Cardenal González s/n, cuyo nombre es Darna. Nos atendió Ramir, con interesantes explicaciones sobre la carta gastronómica a todos los reunidos, en total fuimos veinte comensales. Recuerdo que probamos todos los exquisitos manjares culinarios de tradición árabe. El restaurante Darna es egipcio, con unas destacadas granizadas de frutas y tés. Solo os puedo contar maravillas del sitio, muy recomendable. Con Marta iré solo la próxima vez para degustar otras recomendaciones de origen egipcio y sirio, para después dirigirnos a la zona de baños en el Hammam Al Andalus, cercano a Darna_Córdoba.
Al mediodía del viernes día 21 de agosto estuvimos en el Palacio de Viana para darle una visita «sorpresiva» a mi ayudante Juan, que está celebrando su primera exposición individual dedicada a Córdoba. Lo pillamos en plena creatividad con una tela de 206 cm x 76 cm, en la que fluía la pintura en formas circulares y diagonales. En el rato que estuvimos allí, la exposición Alma de Córdoba fue numerosamente visitada por personas de todo el mundo, y llegado el momento nos fuimos al Mesón Rincón de las Beatillas a celebrar este día artístico. Fue tanta la magia de los lienzos emocionales de Juanjo Garlo que le plantee realizar una actividad con todo el grupo de «Horizonte» para rentabilizar el espacio histórico del Palacio de Viana en relación a la ciudad de Córdoba, cuna de civilizaciones antiguas como la Hispanomusulmana Andalusí. Además mi hermano menor, Narciso, junto con sus amistades de Emiratos Árabes siguen construyendo el museo Vivum para acoger coleccionistas privadas de arte moderno y contemporáneo en un palacete de la judería cordobesa. Muy pronto en prensa nacional se anunciará este acontecimiento celebrándose la primera exposición internacional con obras de artistas de Irán.
El diálogo intercultural acontecido en el Rincón de las Beatillas nos acompañó toda la tarde y noche, hasta que nos adentramos en el concierto de La Lola y las de Atrás, regalo de Juan el pintor del Alma de Córdoba. En el ambigú nos tomamos unas copas, incluso Eustaquio se tomó un gintonic. Magia, Cultura, Arte y Música todo dentro del Palacio de Viana. Cuando finalizó el concierto, al salir por la puerta a la altura de las rejas de Don Gome, dos maravillosos carruajes históricos con cuatro caballos pura raza española con sus cocheros nos estaban esperando. mi hermano Narciso nos preparó una grata sorpresa. La verdad yo no podía caminar mucho, y Marta se apoyaba en mí también. La edad octogenaria junto con el alcohol pasa su factura. Pensaba durante el concierto que era un jovenzuelo de cuarenta años, pero no la salud está quebrándose a ritmo acelerado. Suerte para todos disponer de estos detalles con Rebecca y Narciso.
En el carruaje íbamos Rebecca, Omar, Marta y yo, Eustaquio; mientras en el otro, iban Narciso, Judith, Piccolo y Mar. Los cocheros nos iban explicando el camino pactado para la vuelta a la casa palacio en la judería, haciendo varias paradas en lugares idílicos de Córdoba, en una madrugada agradecida en temperaturas en descenso. Marta y yo estuvimos muy cariñosos abrazados en todo el recorrido, mirándonos y sin decir palabra, nos besamos con dulzura mientras contemplamos el paisaje nocturno por la ventana. Rebecca estaba ensimismada en su pensamiento, y Omar fumaba un cigarro con olor a melocotón mientras divisaba por la ventana. En el otro carruaje, se escuchaba a Narciso cantar un tango titulado «Naranjos en flor», mientras Piccolo y Judith se abrazaban ante la mirada exuberante de la nueva integrante del grupo «Horizonte», Mar. Recuerdo en el paseo por los patios del Palacio de Viana cuando Narciso y yo nos pusimos a conversar sobre este nuevo «fichaje». A mí me recordaba por su forma de ser, a una compañera de la Universidad de Oxford. Su acento al hablar en inglés es tan parecido, pero Mar es cordobesa, experta en artes marciales y gestión logística, es la mejor de su promoción, según me contó Narciso. Yo estuve durante el almuerzo en el Rincón de las Beatillas, escuchando sus historias profesionales en Italia en el puerto de Nápoles donde coordinaba todas las mercancías procedentes de Egipto y Turquía. Según nos contó ahí fue donde se cruzó con Piccolo, miembro del grupo Horizonte también, y con la amistad de Rebecca, se han criado en el mismo barrio cordobés de San Agustín. Una tarde tomando una copa en la azotea del Hotel Hesperia Córdoba le fue presentada a Narciso, «El jefe». Así lo llaman todos cuando están juntos, a mi me hace mucha gracia la expresión, porque soy su hermano mayor siempre he sido «su jefe».
Narciso «El Jefe» estuvo contándome las proezas organizativas de Mar en varias misiones portuarias, las capacidades resolutivas, las destrezas y el adelantarse en soluciones. Me confesó que llevaba años buscando una persona con este perfil, y el destino la puso en el camino, además es íntima amiga de mi novia, Rebecca. En la azotea del Hesperia, Mezquita SkyBar, durante un concierto de jazz, se encontraron. La conversación fue intensa y exuberante entre Mar y Narciso, mientras Rebecca conversaba con Piccolo, Víctor, Omar, Judith y Rosa. El nuevo grupo «Horizonte» estaba formándose de nuevo para las próximas «operaciones» en Ucrania, San Salvador, Corea del Sur, Ruanda, Nigeria, Italia y Reino Unido. Yo, cuando era «joven», viajé por todo el mundo tras el análisis antropológico de sociedades primitivas, pero Narciso con su equipo realizan trabajos de seguridad, seguimiento a empresas y otras acciones ultrasecretas vinculadas a organismos internacionales y multinacionales. Yo prefiero no saber tanto, vivo tranquilo y sereno en Córdoba. Aunque esta historia de Mar es reciente, han estado este verano en La Toscana en una misión encubierta junto con mi ayudante Juan, según Narciso se ha forjado una intensa amistad. Para saber más sobre esta historia click aquí: https://proyectogarlo.es/besos-eternos-vibran-con-luz-la-sierra-de-cordoba/
Cuando llegamos tras el paseo nocturno por la ciudad de Córdoba a la casa palacio, Juan mi ayudante y Gertrudis estaban en el patio principal esperándonos para celebrar la ampliación de la Exposición Alma de Córdoba en Palacio de Viana hasta el 20 de septiembre. Dispusieron varias botellas de verdejo y vermuth de la bodega Los Raigones, vino dulce San Ramón de la Bodega del Monte, Champagne Francés, Grappa portuguesa y un variado cóctel de marcas alcohólicas premium, acompañado de pasteles, chocolatinas y frutos secos, que no quiero acordarme del atracón que me dí. La fiesta alcanzó la hora de las seis de la mañana, culminando con churros caseros y chocolate preparados por Narciso y Omar, exquisitos chefs en sus ratos de ocio. Recuerdo que al mediodía habían quedado todo el grupo élite «Horizonte» en realizar las primeras excursiones a la Sierra de Córdoba para prepararse a las operaciones inminentes en Ruanda, Nigeria, Italia y Reino Unido. Continuará… 26 de agosto 2026. «
Fin de la carta email, como ven queridos lectores, es muy extensa e intensa.
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