Entre la Calle Cardenal González y la Plaza de Abades se encuentra la toponimia «Alfayatas», misterios de Córdoba
Verano tórrido llega en estos días nublados a la ciudad de Córdoba. Agua cristalina fresquita en la piscina de Rebecca y Narciso, donde nos hemos instalado para la próxima ola de calor. Hoy, 14 de julio del presente año 2026, Gertrudis y yo acompañados de nuestros amiguitos gatunos, perrunos, aves diversas, hemos invadido su mansión en la umbría de la Sierra de Santa María. En esta tarde he tomado el portátil Macos, aquí estoy escribiendo las últimas proezas aventurosas de la Familia García Cassas i Murillo y compañía.
Del grupo Horizonte, Omar y Rosa están de viaje por Egipto, para visitar unas amistades recientes, que se conocieron en la última misión en Ucrania. Fátima y Ahmed, soldados egipcios del cuerpo élite llamado El-Sa’ka «El Rayo». De esta misión, por aquí, dispongo de un informe con fotografías, mapas y diario de campo escrito por Omar, cuya copia la conservo a petición de él en esta computadora. La verdad tengo mucho cuidado cuando me desplazo en traerla o sino la deposito en una caja fuerte secreta en la casa familiar de la judería. Mientras estamos aquí, en la casa se han quedado disfrutando del solarium, custodiando las colecciones, las suites apartamentos, una pareja procedente de California, Hugo y Carmen. Él es norteamericano, y ella cordobesa, se conocieron en unas prácticas universitarias, donde yo imparto conferencias sobre Antropología y Sociología. Tomamos mucha confianza y ternura, y ellos ahora están en la casa junto a la familia de Hugo que los están visitando. Además la casa familiar tiene un sistema de cámaras de última generación, y conexión satélite hispasat para mayor vigilancia, todo organizado por Omar.
Volviendo al verano. Está siendo bastante benévolo, a mi edad me adapto con todas las comodidades oportunas, sobre todo en compañía excelente con Gertrudis, Narciso, Rebecca, Tiberio el loro y el gato Ron. Por aquí andan tres mastines preciosos, que han sido retratados por un buen amigo pintor. Ahora viene a mi memoria Marta, con la que compartí varios veranos en La Toscana. Ella vive en Málaga, en la costa de Marbella, donde muy pronto iré en septiembre a visitarla para irnos de crucero por el norte de África, un viaje cultural en busca de las colonias fenicias. De este modo podremos compartir nuestras experiencias, conocimientos y amarnos apasionadamente como en cada viaje acontecido por todo el mundo. Queridos lectores, quizás os cuente una historia vivida en la ciudad del amor y el arte, para mi es …. Verona.
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