08 Feb La nostalgia como motor emocional para fomentar el turismo.
En esta tarde la nostalgia de mi bisabuelo ha llegado a mi mente al visitar una heladería nueva en Córdoba
Hola, buenas tardes, soy Juan, el ayudante de la familia Cassas i Murillo. Llevo años observando a Eustaquio y Gertrudis, mano a mano, pasarse el cuaderno del Diario, y ya me han depositado su confianza para que empiece a contar mi historia. Estoy muy emocionado, llevo días llorando tu ausencia, me lo callo todo, las lágrimas me acompañan durante escucho la canción Too Much Spring. No quise empezar a escribir en este momento de mi vida, pero aquí estoy. En la casa palacio estamos solamente Gema, Lucía, Susy y yo, que desde el viernes hasta el domingo estaré ordenando la biblioteca y la colección de «piezas especiales» de Eustaquio. Pocas personas pueden verlas, se custodian en un arcón especial, y una vez al año, siempre en enero, me encargo de limpiar y revisarlas. Una de ellas tiene una gran historia pues perteneció al bisabuelo de Eustaquio, siendo encontrado en una subasta de arte en los Países Bajos. Se trata de un magnífico sable de caballería, factura realizada en Marruecos.
En la letanía de los cielos rojizos de mi alma, hoy os quiero contar una historia que llevo guardada en mi corazón. En relación al amor, a esa canción «I need Love», a un amor eterno que guardo y nunca escribí. Todo sucedió en un invierno como éste tan frío, estaba yo estudiando en Granada, cuando la conocí en el Teatro Falla. Al entrar a la sala la ví, quedándome en silencio, observando como caminaba hasta llegar a la butaca. Yo estaba con mis amigos de pandilla, y ella iba acompañada por una señora mayor. Mis amigos se dieron cuenta que me había quedado «mudo» y «pensativo»; durante toda la función teatral estuve remirándola, y al finalizar el acto intermedio me acerque a su sitio, solamente la miraba y llegue a decir: «Hola, me llamo Juan, y tú». A lo que ella con cortesía, me dijo: «Hola, mi nombre es la flor de los naranjos». Me retiré a mi sitio, pensando en su mirada, su boca, su voz, sus manos, su sonrisa. Mis amigos me decían: «Te has enamorado de ella, estás empanado». A mi me daba igual, Azahar me hipnotizó, hasta el día de hoy. Una vez terminado el teatro, se esfumó tan rápido, que ya le perdí la pista. Estuve meses hasta que me regresé a Córdoba para ayudar a mi familia en sus negocios. Su rostro y su forma de mirar la llevo en mi alma desde siempre. En las noches de los sábados siempre pongo la banda sonora de esta película «Somewhere in Time», cuyo guión adaptado a obra teatral fue la que vi el día que la conocí.
La fugacidad del tiempo es como la melodía del ayer que contemplo en mis paseos por el puente viejo de Córdoba, esos cielos en penumbra, en ocres rojizos eternos, que me hacen recordar las pupilas de ella, Azahar. Quizás nos volvamos a encontrar de nuevo en este lugar tan lleno de historia, o quizás no ocurra. Creo que la faena durante este fin de semana hará que no la recuerde, además Lucía me ha comentado que el sábado tenemos una cita importante en el Gran Teatro de Córdoba, con la actuación de José Sacristán «El hijo de la Cómica» un homenaje a su maestro y amigo Fernando Fernán Gómez. Así que sin más dilación me pongo a bajar todos los libros de la última balda dedicada al mundo del Esoterismo y Erotismo. Ahora me pregunto el por qué de poner estos dos géneros en la balda más alta de las estanterías. Quizás para que las amistades curiosas y morbosas le cueste llegar a «coger» estos ejemplares únicos en su especie.
Antes de comenzar, tengo que desconectar la alarma y preparar las mesas para el escaneo de las portadas, y tomar las referencias correctamente para la nueva base de datos. Siempre la música me acompaña, y ahora si a trabajar. A medida que iba realizando todo el proceso, Aretha y Prudencio vinieron a hacer me compañía echándose en el diván. Son mis leales compañeros, siempre detrás de mi, para que no esté solo. ¿ Habrán sentido mis sollozos emocionados? Estos gatitos son muy inteligentes. Recuerdo un día al llegar a esta casa palacio, iba tarareando una canción de Phil Collins «Take a Look At Me Now»; cuando entré al patio Aretha se me acercó saltando de repente encima mía para que la abrazará. ¡Qué curioso! ¿Escucharían por el tono de mi voz que era yo? Quizás si. En esta casa palacio me han ocurrido tantas anécdotas.
Gracias mañana tomaré el Diario para contar lo acontecido en Córdoba. Abrazos de Juan, 16 enero 2026, a las nueve de la noche. Vamos a cenar, se ha puesto la noche muy fría, entorno a la chimenea y compartir nuestras experiencias viajeras y otros temas de actualidad como la Nostalgia para volver a destinos únicos como nuestra ciudad: Córdoba.
Buenas tardes, he tenido un fin de semana magnífico recorriendo la ciudad de Córdoba con visitantes conocidos, que siempre nos animamos a descubrir las joyas escondidas en nuestra historia más reciente. El sábado participamos en la Ofrenda Floral y Devocional al Cristo de los Faroles realizada por los jóvenes de la Escuela Taurina de Córdoba, siendo un acto de solemnidad y respeto para el inicio de la Temporada. Hecho histórico al ser la primera vez que la Escuela Taurina ha realizado este acto simbólico en la ciudad de Córdoba. A la Ofrenda estuvimos una representación de la Familia Cassas i Murillo, Eustaquio, Gertrudis, Lucía, Víctor, Narciso, Rebecca, y un servidor. Lucía en su profesión como periodista freelance redactó una nota de prensa, la cual ha sido publicada por Diario Córdoba, El Día de Córdoba, Abc Córdoba, La Voz de Córdoba, El Callejón cordobés, ProyectoGarlo, Córdoba Buenas Noticias,… Lucía con mi colaboración directa ha hecho una bonita labor en difundir este acto para su conocimiento en el ámbito de la sociedad española. El acto fue retransmitido por Patio de Cuadrillas, programa dirigido por el periodista Canal Sur Juan Antonio Alguacil. La familia regresó a la casa palacio para un almuerzo con amistades procedentes de Madrid, que habían llegado en el AVE, para estar en Córdoba hasta el domingo en la noche. Narciso, Rebecca, una amiga mía Elena y yo nos dispusimos a caminar por la ciudad para visitar la exposición Arde Paisaje en la Fundación Rafael Botí. A medida íbamos por la calles de Córdoba, en la llamada Calle Cruz Conde, nos encontramos con una patrulla de la policía nacional, dándonos el alto, un agente nos dijo: «Al final de la calle hacia la plaza de las Tendillas está cortada por motivos de seguridad, deben irse hacia la Ronda de los Tejares y Paseo de la Victoria. Rogamos obedezcan.» El grupo como todos los viandantes nos dirigimos hacia las indicaciones. Rebecca y Narciso, expertos en misiones de paz y seguridad internacional, encabezaron la marcha, llamando a un amigo de la secreta para averiguar el motivo real. Cuando íbamos caminando por la Puerta de Gallegos, Rebecca nos reunió al grupo, nos dijo: «Por una fuga grave de gas en un hotel céntrico han acordonado todo el perímetro, desalojando viviendas, establecimientos y viandantes. Siendo máxima alerta en relación al nivel 4 de terrorismo en España. Por lo tanto, debemos caminar hacia la Puerta de Almodóvar para seguir nuestro paseo.» Ante esta situación, nos fuimos hacia la calle Cairúan para visitar la Sinagoga, Casa Sefarad, Casa de la Alquimia, Casa Andalusí, Capilla de San Bartolomé, el Zoco de Artenas, el Museo Taurino y la Fundación Rafael Boti.
Cuando llegamos a visitar la exposición Arde Paisaje, llamaron a Rebecca, y nos dijo: «La situación se ha normalizado. Mantendrán la zona en vigilancia. Se ruega no ir por la zona Centro Tendillas». Cuando salimos hacia el Patio de los Naranjos, observamos más vigilancia presencial de patrullas, e incluso furgones de antidisturbios. En cada puerta de acceso al patio estaban dispuestos agentes revisando bolsos y maletas, y solicitaban la documentación, persona a persona. Viendo la situación el grupos nos encaminamos hacia el entorno de la Puerta del Puente donde visitamos y degustamos los manjares de la nueva heladería abierta en lo que fue el estudio fotográfico de la Familia Garzón. Estuvimos conversando con el tataranieto del fotógrafo Garzón, comprobando que no había llegado ninguna información aún de lo que ocurría en las Tendillas. Increíble, pero es así. Yo conversaba con Narciso sobre el asunto en seguridad. Tras esta visita nos dirigimos a la Puerta del Puente, con entrada libre, ascendimos a la terraza para divisar las vistas desde aquí a Córdoba. Al bajar fuimos dialogando sobre varios asuntos de la vida y la muerte, mientras caminábamos por el puente «romano» de Córdoba. Cuando llegábamos al entorno de la Torre de la Calahorra nos hicimos las fotografías familiares, y nos adentramos en la Torre para visitar el Museo Vivo de Al-Andalus.
Narciso y yo con el grupo en la terraza de la Torre de la Calahorra mantuvimos una charla técnica en los puntos fuertes y débiles en relación a la seguridad de ciudades tan importantes como Córdoba. El grupo «Horizonte» del cual él es codirector junto con Omar y Picolo, han realizado un estudio exhaustivo sobre este asunto. Siempre hay que intentar que no sucedan tragedias, o minimizar el impacto. Al terminar esta visita cultural nos dirigimos al bar El Miguelito para tomar unos aperitivos cordobeses, y regresando por el puente romano nos sorprendieron el baile de aves en los Sotos de la Albolafia, contemplamos varias garzas reales de gran belleza.
A la llegada al Triunfo de San Rafael, propiedad del Obispado de Córdoba, Rebecca se acercó a una tienda de recuerdos, en su toldo se podía leer: «Creada en 1908». Entramos todos, nos atendieron María y Manuela, dándonos unas explicaciones históricas artísticas del establecimiento y del estudio fotográfico existente en la casa a principios de siglo XX: La familia Señan. Lucía se quedó impresionada sobre la historia de las dos familia, La Garzón y la Señan, provocándole la motivación para escribir varios artículos periodísticas para sus agencias internacionales vinculadas con el turismo, la cultura y la gastronomía. Lo último en viajes es buscar los destinos en la búsqueda de nuestras raíces familiares, el llamado Turismo Nostálgico. Incluso existen empresas especializadas en este terreno tan maravilloso, a veces se han dado casos muy trágicos pues la familia fue asesinada en la II Guerra Mundial en los campos de exterminio nazi, o torturada en guerras de Siria, Afganistán o guerra civil española. Se da el caso de personas de religión judía que han buscando sus antecedentes familiares, motivándolos a viajar a las diferentes ciudades donde su familia ha residido en la diáspora.
Como colofón nos acercamos al restaurante El Churrasco, donde nos estaban esperando Omar y Rosa para celebrar el cumpleaños de Judith, la compañera de Picolo. Ella llegó al restaurante junto con Gema, ambas estuvieron preparando unas piezas escultóricas para el envío para un encargo de la Embajada de Turquía en Italia, a petición del Tío Pascuale. Cuando llegaron, por supuesto, Judith no sabía la sorpresa preparada. Gertrudis había preparado con sumo detalle junto con su compañero de la editorial, Jonathan. Al final fue una noche acogedora siendo celebrada en la primera planta del Churrasco en la que se pueden contemplar obras de artistas cordobeses.
Este salón del restaurante El Churrasco, Eustaquio siempre me ha invitado a almorzar al principio de nuestro «contrato social espiritual» para colaborar en todo lo necesario en la casa palacio Cassas i Murillo. La cena con la celebración del cumpleaños de Judith fue un éxito rotundo, tanto en el menú presentado y cocinado por el equipo de chefs, como la presentación y la selección de postres. Eso si tuvimos que pasear un buen rato para bajar la cena suculenta de aromas cordobeses. Llegamos hasta la Torre de la Calahorra donde nos esperaban tres carruajes engalanados para dar un paseo nocturno por la ciudad de Córdoba, gentileza de Narciso a la familia. Omar y Rosa habían organizado la salida nocturna en dos salas de fiestas: Discoteca Cariño y Mercado Victoria. Recuerdo que Eustaquio y Gertrudis regresaron en un carruaje hasta la casa palacio, y el resto del grupo nos quedamos hasta la madrugada disfrutando de la vida con la intensidad requerida. Victor, Lucía, Gema, Picolo, Judith, Narciso, Rebecca, Omar, Rosa y yo tomamos varios taxis para ir a dormir, esta vez, a la casa de la sierra, propiedad de Gertrudis, donde se suele ir en el mes de agosto todos los años. La idea era seguir la fiesta al día siguiente domingo con un perol tradicional y la invitación de un cuarteto de Jazz, estando todo organizado por un servidor.
Siempre que vengo a esta casa de la sierra, dispongo de una habitación estudio donde creo mis obras pictóricas y literarias. Mientras todos dormían yo me puse a pintar, en el transcurso del mediodía antes de la llegada del grupo musical y mi padre Juan, que nos iba a preparar el perol de arroz con carne. El domingo fue muy tranquilo y plácido, en una hora inicié un lienzo de 1 metro por 3 metros que llevaba meses sin comenzar. Quizás la ausencia de mi Susy, mi amor, hizo que brotará en mi las ganas de oler su perfume natural y abrazarla… Ella se encuentra ahora en Madrid terminando un Master en Puericultura, y la añoro bastante. Cual fue mi sorpresa que recibí una llamada de Italia, que se encontraba con su hermana Grecia en nuestra ciudad Córdoba. Cuando todos despertaron, mi padre y yo teníamos el almuerzo preparado y el buen ambiente musical siendo mi regalo de cumpleaños para Judith. Después de la comida pausada, recordando las vivencias del pasado y los proyectos nuevos como el futuro museo de arte contemporáneo Vivum, yo me dispuse a bajar caminando hasta el entorno de la Mezquita Catedral de Córdoba para el encuentro artístico.
La hora para el reencuentro fue las seis de la tarde del domingo pasado, 18 enero del presente año 2026. Parecía que fuera el año pasado cuando nos conocimos en le mismo sitio histórico, el puente romano de Córdoba. En una tarde fría sin apenas aire nos encaminamos a hacer un paseo por la esencia de nuestra ciudad, el entorno de la Mezquita – Catedral de Córdoba, buscando los recovecos de las calles íntimas de la Calleja de las Flores, la Calleja de la Hoguera, el Patio de los Naranjos en la hora del Ocaso, tan silencioso y mágico. Íbamos caminando a paso dulce, sonriendo con las conversaciones sobre la vida actual y la historia de Córdoba. Italia y Grecia, su familia es originaria de Marmolejo, aunque son naturales de México, han vuelto a Córdoba a revivir su pasado familiar, y porque Córdoba tiene ese embrujo y duende único que nos hace ser hospitalarios. Prueba de ello es ser la ciudad con cuatro Patrimonios de la Humanidad, y quizás pronto tengamos el quinto galardón gracias a la iniciativa de la Casa-Museo Guadamecí Omeya impulsora a la candidatura de los guadamecíes y cordobanes como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
La noche de Córdoba nos alumbró las joyas atesoradas en nuestro urbanismo medieval, que pervive hasta la actualidad, nuestros pasos se adentraron por la ciudad amurallada en el lienzo pétreo por la Puerta de Almodóvar, hacia la Puerta de Gallegos, el paseo de la Victoria, los mausoleos y calzada romana a simple vista, los jardines del Duque de Rivas, los jardines de la Agricultura para llegar hasta la estación de trenes donde regresaban a Sevilla. Tenían que tomar el ave Madrid a Sevilla, a las 20.30. Tras una despedida entrañable, me fui a mi casa en el barrio de Valdeolleros – Santa Rosa, donde cenamos mi padre y yo cuando me llamó un amigo de Adif, informándome de la tragedia en el tramo de Adamuz. Llamé a mis amigas, estando aún en la estación de Córdoba esperando un tren nuevo de Córdoba hasta Sevilla, pues ellas esperaban el siniestrado ALVIA. La vida se nos arrebata en segundos, ¿verdad? Ellas llegaron a las once de la noche a Sevilla. Adamuz, Córdoba, España y el mundo entero está muy triste y consternado por la tragedia humana con este descarrilamiento de los dos trenes Iryo y Alvia.
Siento una gran tristeza, desolación y amargura ante este trágico siniestro en el tramo del AVE de Adamuz, donde tantas veces he viajado hacia Madrid y hacia Huelva. El dolor es intenso. Estamos en la segunda noche de llantos, dolor desgarrador y ausencias de personas desaparecidas, ubicadas en los vagones siniestrados que aún están ahí tal como ayer sucedió. Durante todo el lunes la familia Cassas i Murillo y toda Córdoba hemos estado con la esperanza de encontrar supervivientes en el amasijo de hierros en qué se han quedado los vagones. El personal autorizado de policía, sanitarios, emergencias y vecindad de Adamuz han descrito la situación como «zona de guerra» dantesca en este choque de los dos trenes con 527 pasajeros, 43 denuncias por desapariciones y 40 fallecidos, a las 0.38 de la madrugada del 20 enero 2026.
Jorge Bustamante Lujan
Posted at 00:44h, 17 eneroLectura adictiva.