09 Nov Los hábitos innatos por Pilar Gómez Jiménez.
Charla-coloquio semanal del club senior de la Asociación Familiar Alcorce, se ha invitado a Pilar Gómez Jiménez
El miércoles 29 de octubre se celebró la charla-coloquio semanal del club senior de la Asociación Familiar Alcorce, donde se ha invitado a Pilar Gómez Jiménez, para hablarnos de los hábitos innatos, según la Antropología Trascendental de Leonardo Polo.
Gómez Jiménez es Asesora personal y académica; profesora con más de 30 años de experiencia en el ámbito de la educación y la filosofía, especializada en Antropología Filosófica y Teología. Es una seguidora de la Antropología Filosófica y la Teoría del conocimiento del filósofo español Leonardo Polo. Ha desempeñado roles significativos en diversas instituciones educativas, tanto en España como en Chile, donde ha contribuido al desarrollo académico y profesional de su alumnado. Su formación incluye una licenciatura en filosofía y posgrados en teología y filosofía copas así como una Sólida trayectoria en la dirección de centros educativos. reconocida por su capacidad y compromiso con la enseñanza coma así como por su participación En la investigación y publicación de artículos en revistas especializadas.
La breve presentación del ponente corrió a cargo de Antonio Arrabal, quien resaltó la maravilla que somos los seres humanos que Dios creó.
Resumen de la exposición.
Pilar Gómez Comenzó diciendo que ella se define a sí misma simplemente como filósofa, pues siente filos-sofía (amor a la sabiduría). Se dedica a difundir la filosofía que va aprendiendo… la de Leonardo Polo Medrano, 1026 a 2013, la Antropología Trascendental. Ello cambió su vida. Es un conocimiento intuitivo que continúa y supera lo que Aristóteles y Santo Tomás dijeron del ser humano. Explica lo que le pasa o no le pasa al hombre, su interior y lo exterior.
Los tres hábitos innatos no tienen conexión orgánica, tampoco los trascendentales de la persona, su acto de ser.
La persona la conoce cada quien dentro de sí. Ser persona es ser libre. Ser persona es conocer. El intelecto agente activa la razón, intelecto posible, a través del hábito innato de Sabiduría. La razón está en potencia y parte de cero a partir de nuestra concepción, tampoco tenemos voluntad en nuestro origen.
Enumeró y distinguió brevemente los hábitos innatos del ser humano: el de Sabiduría, el de Primeros Principios y la Sindéresis. No se hace Antropología abstrayendo nada, sino superando el «límite mental» con el hábito innato de Sabiduría.
La persona, por ser creada, es compuesta, sólo Dios es simplicísimo. Está compuesto por el ser y el modo del ser, es decir, metafísicamente estamos compuestos por acto de ser (con sus 3 trascendentales: Intelecto Agente, Libertad personal-Coexistencia y Amor donal) y esencia (el alma racional o intelectiva).
Tenemos cuerpo, no somos ángeles, y tenemos alma. El alma es el principio vital, es el hálito de vida. La planta tiene alma vegetativa, el animal tiene alma sensitiva, el hombre tiene alma racional, intelectiva. Nuestra alma intelectiva es más perfecta que el alma sensitiva, se trata de una diferencia esencial, no de grado.
Hábito significa perfección y crecimiento. Se es persona a partir de la fecundación del óvulo por el espermatozoide.
Dentro del cuerpo humano hay unos órganos más importantes que otros y entre todos conforman la realidad material del hombre. Los hábitos innatos y los trascendentales de la persona son unos superiores a otros y juntos conforman nuestra realidad inmaterial. El cuerpo es material y finito, los 3 hábitos innatos (el corazón) y los trascendentales de la persona (el acto de ser, la persona), son inmateriales e infinitos, no mueren, crecen irrestrictamente… o decrecen. Los hábitos innatos no tienen potencialidad alguna, pero crecen: de acto a más acto. El acto no es quieto, parado, sino creciente. Los actos son personales y la persona crece ilimitadamente en sabiduría y también esencialmente y personalmente, porque todo está vinculado y redunda la luz. Los hábitos innatos dependen directamente del acto de ser personal.
El conocimiento no tiene tope, porque es inmaterial. La voluntad no conoce, es ilumina por la inteligencia con la «razón práctica». Ambas potencias del alma están ligadas al cuerpo, a la materia. Excepto para la filosofía, en todas las demás ciencias empleamos la razón práctica.
La libertad es lo contrario a la necesidad. Cuando un bebé dice «mío», no tiene voluntad ni razón pero se reconoce distinto. Por el hábito innato de Sabiduría yo me conozco a mí mismo como irrepetible. Nos ayuda para la Metafísica. Mirar hacia afuera: habito innato de Primeros Principios conocer el ser extramental. El ser no puede definir el ser, con su abstracción. Los seres humanos conocemos que existe la realidad, pero un gato no sabe quién es, porque no es persona.
Los hábitos innatos no son potenciales, están siempre en acto. No son costumbres, nacemos con ellos. No son potencias, no están esperando ser puestos en marcha para actuar, actúan desde el instante mismo de la aparición de la persona. Son aperturas hacia adentro (Sabiduría) y hacia fuera (Primeros Principios) y apertura hacia dentro de los niveles esenciales o potenciales que tenemos (Sindéresis o ego). La razón no puede conocerlos. Con nuestro intelecto posible (razón), hablamos y escribimos, pero la palabra es limitada para expresar lo que sabemos y sentimos.
Hizo distinción entre el libre albedrío (voluntad) y la Libertad Personal, que es un trascendental de la persona.
Afirmó que todo esto es muy importante para la educación y para conocer y dar a conocer la dignidad del ser humano. Cada ser humano es único e irrepetible y tiene una gran riqueza interior. Una sola persona vale más que el acto de ser del Universo, decía Santo Tomás de Aquino. La persona humana tiene una dignidad inherente que no puede ser medida en términos materiales. La capacidad de pensar, reflexionar y tomar decisiones libres otorga a la persona humana un valor único. Las relaciones humanas y la capacidad de amar y ser amado, también hablan del valor y la importancia de la persona. Habló de la coexistencia y la Libertad Personal. Ninguna persona existe sola, siempre «existe con».
Los animales tienen cogitativa, sentidos y memoria, una inteligencia animal, no tienen razón, ni sabiduría, ni intelecto agente.
Contestando una pregunta, dijo que el temperamento viene de los padres, se hereda, es genético. En cambio el carácter se forma. Los padres forman a los hijos para que se conozcan y mejoren su carácter.
Contestando otra pregunta, dijo que la Sindéresis está activada por el hábito innato de Sabiduría.
La Sindéresis permite al ser humano conocerse a sí mismo y activa la razón y voluntad.
Tras su exposición y las preguntas, tomó con nosotros un buen aperitivo.
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