07 Abr La Sagrada Familia en continua utopía estética.
Artículo escrito por Juanjo Garlo, historiador del arte, tras la reciente preselección de artistas contemporáneos para el Pórtico de la Gloria
A raíz de la noticia sobre la preselección de los artistas para la presentación de propuestas en relación al Pórtico de la Gloria en la Sagrada Familia, se han disparado el número de publicaciones en medios periodísticos, y yo como historiador del arte he localizado unos documentos destacados hace una década cuando cursé el master en gestión cultural en Barcelona. Además recientemente en las redes sociales del escultor cordobés, de renombre mundial, Marco Augusto Dueñas, siendo el único escultor vivo con tres obras en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, Roma, me ha reforzado la oportunidad de expresar lo que opino sobre esta realidad arquitectónica orgánica espiritual ideada por Antonio Gaudí 1882-1926.
En un artículo publicado en el año 1926, fecha en qué fallece Gaudí, se relata un asunto interesante para mi como investigador, y más en relación a la reciente selección, donde sobresale que sean solamente «tres artistas», cuando en el panorama mundial disponemos de más candidatos vinculados a diferentes corrientes artísticas, de índole católica. Quizás se hubiera elegido unos ocho candidatos para tener mayor representación ante la construcción teológica de esta última fachada en la Sagrada Familia.
A lo largo de los años este máximo exponente de la arquitectura modernista catalana ha sido objeto de crítica artística, y ahora que podrían haber tenido más participación de artistas, seleccionan a un artista de México, otro de Palma de Mallorca y la tercera una artista vasca. Mi planteamiento es el porqué de estos artistas, y no la presencia de artistas de otros países, o de Madrid, o de Valencia o de Andalucía, como el escultor Marco Augusto Dueñas, con una trayectoria de renombre mundial con obras dentro del lenguaje religioso escultórico en transcendencia, modernidad y actualidad… ¿A qué responde esta decisión? ¿Qué criterios de selección han existido? ¿Qué concepto artístico se eligirá para esta fachada de la Gloria pensada por Gaudí?
La Sagrada Familia ha estado en polémica constante; en el año 2017 aparece en una publicación del Ayuntamiento de Barcelona considerándose un monumento al mal gusto, dentro del movimiento «Kitsch Barcelona»,y con anterioridad en época de Josep María Subiratchs se originó una gran polémica entre los arquitectos y artistas por los grupos escultóricos de «La Flagelación y La Crucifixión» siendo totalmente ajenas al espíritu y al tiempo de Gaudí. Más reciente con las esculturas del Tetramorfos también se generó críticas. Parece ser que La Sagrada Familia, templo católico propiedad de la Diócesis de Barcelona, rezuma de concreción al mensaje original del mismo Gaudí.
El blog de la Sagrada Familia que he consultado varias veces, agradezco el contenido y estoy fascinado con su presentación histórica de este emblemático monumento con la necesidad de Construir el Sueño de Gaudí. Con este artículo pretendo expresar el porqué de la mezcla de estilos y el caótico planteamiento de la estética a veces sin seguir el planteamiento original ideado por Gaudí.
He de referir el artículo encontrado del año 1926 en una revista destacada en el mundo de la automoción «El Mundo en Auto», donde el periodista expresa así, transcribo literalmente: «Como hombre de fe, Gaudí no podía concebir el templo como un mero edificio capaz de albergar las multitudes, y en el que sólo cupiera derrochar maravillas de técnica arquitectónica; ni como un palacio solamente cuyo ideal no llega más allá que al acierto de saber hermanar en armonioso conjuntos las fuerzas de la técnica y del arte. El templo era para Gaudí la casa de Dios, el sitio de reunión de los fieles, lugar de santificación, de unión con Dios, una iglesia material, concreción y representación sensible y mística de la Iglesia propiamente tal, de la congregación y unión de todos los fieles cristianos bajo el gobierno de sus pastores. Y por eso, todo en ella había de ser idea cristiana, doctrina, enseñanza, edificación, ejemplaridad, emoción, exhortación, apología, apoteosis…Había de dar al pueblo cristiano, y aun al indiferente o descreído que de lejos lo contemplase, una visión plástica de la constitución de la Iglesia espiritual, cuya cabeza es Cristo, cuya mediadora universal es su Madre, cuyos baluartes y voceros son sus Apóstoles y Evangelistas, cuyas columnas son sus Pastores y Obispos con sus diócesis, cuyos frutos son sus santos, cuyas puertas y naves son los Sacramentos, cuyo modelo es la cruz, cuya esencia es el sacrificio. Como libro abierto a los sencillos y a los ignorantes, había de hablar claramente al alma, conmoviéndola al mismo tiempo, con las dulces insinuaciones de la belleza. Había de enseñar la fe y el dogma cristiano y sus misterios; había de exponer su sublime filosofía de la vida y de la muerte, del gozo y del dolor; los inconmovibles fundamentos de su sociología: el ennoblecimiento del trabajo, el divino abolengo de la caridad y la sublime glorificación de la familia. Debía aleccionar al pueblo en las virtudes cristianas; hablar de la eficacia y trascendencia de los Sacramentos; ponerle ante la vista el ejemplo esforzador de sus mártires y santos. Tenía que fomentar en el pecho del cristiano el amor íntimo, sincero, efusivo, de las cosas santas; la admiración y el orgullo de las grandezas de la Iglesia, como de cosa propia. Había de familiarizar a los fieles con la vida sobrenatural, razón de ser y norte de su conducta, fuente de su fortaleza y premio futuro de su virtud. Y había de transportar, en suma, a la visión apoteósica de aquella otra Iglesia triunfante y celestial, de la que la Iglesia terrena debe ser trasunto y antesala. Así concebida la obra, con la gracia de este intenso simbolismo religioso, infundida en el alma de una nueva estética sanamente naturalista, y sostenidas ambas por la materia de una técnica revolucionaria, la empresa era gigantesca, condigna del genio que la Providencia hizo nacer para realizarla.»
La escultora donostiarra Cristina Iglesias, el mallorquín Miquel Barceló y el mexicano Javier Marín solamente ellos podrán optar a presentar las propuestas definitivas para el Pórtico de la Gloria, según ha comunicado en prensa para la Vanguardia LVG 26-03-25, el presidente delegado de la Fundación Junta Constructora del Temple, Esteve Camps. Es de destacar en el proceso han participado «El arquitecto jefe del templo, Jordi Faulí; el catedrático de Filosofía de la Universidad Ramon Llull, Francesc Torralba, y el rector del ateneo Universitario Sant Pacià, Armand Puig, forman parte de la Comisión teológica, que en junio de 2023 entregó al Vaticano el proyecto para la fachada de la Gloria. El objetivo era certificar que la interpretación que se había hecho, basada en la documentación que había en el archivo de la Sagrada Familia, era la correcta.»
A raíz de las recientes publicaciones aparecidas en las redes sociales del escultor Marco Augusto Dueñas, hemos visto interesante saber su opinión y en una reciente entrevista telefónica, nos ha comunicado su posicionamiento:
» ¿Cómo una Basílica con su visión evangelizadora católica, con su mensaje eterno vinculado a la palabra de nuestro Dios Redentor, se puede convertir en un voraz consumismo artístico?. El templo se va a doblegar a sus estilos, y no el artista con su sello amoldarse al estilo propio del edificio. ¿Esta selección es el resultado de los cupos de nuestra política actual, donde la trascendencia no es la motivación principal, y lo eterno se hace efímero? También hay que puntualizar que cuándo se planteó la elección de Barceló, se declaró que no querían ser criticados, como ocurrió en la época de Subirats. ¿Qué ha pasado ahora para cambiar de opinión? ¿A qué responde toda esta situación actual? Si se quiere lograr este mensaje de Francesc Torralba «que no tienen otra finalidad que mostrar las intuiciones principales de Antoni Gaudí, leídas desde la sensibilidad del concilio Vaticano II, desde la escatología contemporánea y desde el magisterio de la Iglesia en su formulación actual», la selección de estos escultores no católicos es muy sorprendente a mi parecer. El solar hispano se ha quedado huérfano para optar a este concurso internacional en la Sagrada Familia; cupo catalán si, cupo vasco si y cupo extranjero si, y dónde está el cupo español…Años de sacrificio de Antoni Gaudí buscando la trascendencia y la espiritualidad para convertir lo en una moda actual. Para finalizar, solamente planteo esta reflexión: El arte y lo políticamente correcto: ¿una nueva censura? Me resulta inaceptable que no haya sido seleccionado, a pesar de que mi trabajo como escultor cumple con todos los requisitos. ¿Es que mi origen andaluz es un obstáculo? ¿O es que la selección se basó en criterios geopolíticos más que en la calidad artística?».
En la redes sociales digitales @marcoaugustoduenas se ha publicado estas fotografías donde se hace patente la Calidad Artística y Transcendencia de las esculturas de Marco.
Escultura un hombre/ángel (Mateo) de la Sagrada Familia por Xavier Medina Campeny y Escultura de San Juan Evangelista en Lisboa Santuario Cristo Rei por Marco Augusto Dueñas.
León (Marcos), por Xavier Medina-Campeny, y un León por Marco Augusto Dueñas.
Virgen María en el interior del templo de La Sagrada Familia de Ramón Cuello y Virgen María de la Cinta en la Catedral de Tortosa creada por Marco Augusto Dueñas.
Parece ser que la polémica de nuevo está en actualidad con La Sagrada Familia de la Diócesis de Barcelona. Quiero finalizar este primero de muchos artículos sobre este asunto apasionante con una opinión de un escritor de la época de Gaudí, en La actualidad Barcelona, año 1914, dice así: «La Sagrada Familia fue vista en estos últimos años por reputados ingenieros y arquitectos de todo el mundo. Y todos convienen en que aquello, una vez concluido, será otra verdadera maravilla. Templo que dará razón del genio artístico de nuestra época. Es como un canto de piedra dirigido al Altísimo. Impresiona. Sobrecoge. Hace temblar… De ahí que se llame a Gaudí el – estupendo arquitecto-poeta». (…)
Más adelante se inicia una entrevista con el mismo Gaudí, y el arquitecto comenta así: «Los hombres se dividen en dos categorías: hombres verbosos y hombres de acción. Los primeros dicen; los segundos ejecutan. Carezco de medios para expresarme. No podría informar sobre mis conceptos de arte. Me falta concretarlos. Nunca tuve tiempo de hacerme un examen. Las horas fueronseme en laborar… ¿Va usted a pedirme un retrato?… Lo siento, pero no se lo daré. ¡ No me lo he hecho nunca ! Yo, personalmente, no valgo nada, no implico nada… ¡ Soy una pobre ovejita del Señor ! (…)
Sus obras, para él (Gaudí), no son un reto a los cielos; son un poema, escrito con piedra, y dedicado fervorosamente al Redentor del mundo. (Barcelona septiembre 1913, Vicente A. Salaverri, de La Razón, Montevideo)
Juan José García López ‘Garlo’ Pintor, historiador, investigador.
Proyectogarlo.es
Sylacauga Magic of Marble Festival 2023 – Day 3 – Marco Augusto Duenas April 13, 2023.
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