La Mezquita a ojos de un viajero vasco y cubano – ProyectoGarlo Córdoba

La Mezquita a ojos de un viajero vasco y cubano.

Eduardo Zamacois visita Córdoba en 1915 publicando sus impresiones entorno a la Mezquita y otras tradiciones andaluzas
zamacois jpg – ProyectoGarlo Córdoba
Buenas madrugadas, el viaje a Tokyo no me ayuda a dormir, me fui a la Biblioteca de la casa, donde me puse a leer una publicación sobre Córdoba del insigne viajero Eduardo Zamacois, quedándome al rato dormido en el sillón confortable del salón de lectura. Creo que es la mejor inversión, éste mueble con reclinación hacia atrás con las piernas en altura. Entre el sofá y la infusión de té blanco con yerbabuena, me quedé adormecido, incluso soñé caminando por el monte Fuji.  
La lectura de este libro de Eduardo Z. siempre es enriquecedora, aunque se ha publicado en el periódico Córdobahoy, creo que es idóneo, queridos lectores, compartirlo ahora. Antes quiero informar sobre la película «Mis Contemporáneos» o «Charlas de sobremesa» que fue impartiendo durante muchos años en ciudades de América del Norte y del Sur, para ofrecer una visión lo más completa de España. Siendo un embajador de las Bellas Artes en el sentido amplio del término, allá donde esparcía sus conocimientos en los principales teatros del mundo. Por ejemplo, cuando su conferencia versaba sobre una novela coetánea a él, al día siguiente se agotaban en las librerías. Todo un personaje del momento. Actualmente existen investigadores cinéfilos, buscadores de tesoros, localizando una película dedicada a Julio Romero de Torres en su estudio de su Casa en Córdoba. Toda una proeza, si se consiguiera localizar. Quizás exista en algún archivo perdido por el mundo. 

Queridos Lectores, perdón porque me enrollo mucho, mi mente fluye y brota en ideas, recuerdos y deseos, pero ahora si os transcribo literalmente el capítulo V dedicado a La Mezquita: «

FUENTE DE AZAHARA RAFAEL MARTIN 2025 – ProyectoGarlo Córdoba
La Fuente de Azahara, Rafael Martín Toril, 2024, Colección privada.
«Si yo tuviera noticia de lo que hacíades, no lo hiciérades, porque lo que queréis labrar hallárase en muchas partes; pero lo que aquí teníades no lo hay en el mundo». Tales fueron las severas palabras que el Emperador Carlos V, al visitar la mezquita y ver las transformaciones abominables que el odio, más que el arte cristiano, hizo en ella, dirigió al obispo de Córdoba, fray Juan de Toledo, y dignidades del Cabildo que le acompañaban.
Nunca esta amonestación, por grande que fuese su acrimonía, parecerá bastante fuerte si se considera el gravísimo delito de belleza que la motivó. La capilla, de gusto tudesco, con que el fanatismo medioeval deformó la obra exquisita de los Abderramén, es un crimen estético; algo repugnante, como una macha leprosa en la nacarina suavidad de una garganta de mujer; algo grosero, como la acción de arrojar una pellada de fango sobre la albura de un traje nupcial.
Domingo en Cordoba a las Orillas del Guadalquivir Rafael Romero Barros 1884 Coleccion Familia Romero de Torres – ProyectoGarlo Córdoba
Domingo en Córdoba, Rafael Romero Barros, 1884.
Fue Abderramén I, apodado «el Justo», quien en la segunda mitad del siglo VII determinó fundar una mezquita que, según sus ambiciosas aspiraciones, si no superar, al menos pudiese competir en extensión y magnificencia con las muy célebres de Damasco y Bagdad. A poco sorprendióle la muerte, y su hijo Hixem continuó las obras con tal diligencia, que diez años más tarde estaban terminadas. Ocupaba entonces la mezquita, orgullo de Occidente, un vasto rectángulo de más de seiscientos pies de longitud por cerca de trecientos de ancho, y hallábase dividida en once naves, de las cuales la central, la más ancha, conducía al mihrab, lugar sagrado, donde se guardaba el Corán.
Abderramén III, fundador de la Escuela de Medicina de Córdoba, más artista que guerrero, más enamorado del fausto, de las mujeres y de la música, que de los caballos de combate, embelleció la fábrica primitiva con un nuevo alminar y otros aditamentos.
A fines de la décima centuria, en tiempos de Hixem II, su ministro y poderosísimo general Mohamed-ben-Abdallah, llamado vulgarmente Al-manzor, ensanchó la mezquita. que llegó a constar de diez y nueve naves, trazadas de Norte a Sur y cortadas perpendicularmente por treinta y cinco naves más, dirigidas de Poniente a Levante. Las columnas, unas de jaspe, otras de mármol y todas de maravillosa transparencia y eterizada elegancia, sobre que aquellas bóvedas se sostenían, pasaban de mil. Mucho después, cuando la ciudad de Córdoba se rindió a las huestes de Fernando el Santo, la barbarie cristiana, al convertir la mezquita en catedral, derribó más de cien.
No importa: a pesar de la torpe obscuridad, de la pesadez y de los muros infames con que obispos como D. Iñigo Manrique, y arquitectos como Hernán Ruiz, deslucieron a trozos la gracia alígera y sencilla del templo primitivo, la obra de los Abderramén conserva incólume su alma oriental; su alma quieta, sahumada por los alquitarados aromas del reposo, del ensueño y de la melancolía.
El cronista habíase jurado a sí mismo no escribir nada, ni siquiera una línea, a propósito de esa mezquita, atracción y maravilla de viajeros y de poetas, dulce, triste, emotiva y colorista, como una página arrancada al Corán. De su fundación podría componerse una leyenda que empezase así:
«Cierta noche, como quien siembra una semilla, un viejo árabe de tez de bronce y barbas plaicadas, cavó un hoyo en el suelo, donde enterró un libro: era el Corán. De aquel Corán nació la mezquita…»
Al Mihrab de Cordoba Mezquita Alhama 2025 – ProyectoGarlo Córdoba
Una sugestión producto de antiguas lecturas, un sentimiento de raza, tal vez, que resurge en nosotros a despecho de las civilizaciones y de la distancia, nos sobrecoge y nos infunde una imprecisa necesidad de descalzarnos para no mancillar con el barro de nuestras botas andariegas y descreídas el suelo por donde nuestros ascendientes caminaron descalzos.
¿Cómo acometer la empresa de describir una obra, de la cual ni aún la fotografía tan justa, tan sincera, tan sobria, puede darnos idea exacta?… Porque no es solamente la arquitectura, es decir la línea, lo que impresiona y rinde el ánimo: son también, juntamente con ella, el silencio, la luz, el frío, la emoción de fatalidad disuelta en el aire, lo que sigilosamente va ganándose y oprimiéndonos el corazón. La mezquita no es alta. Treinta y seis pies, desde el suelo hasta el caballete del tejado, tiene de elevación, según los peritos. Este achaparramiento no merma, sin embargo, su belleza. Al trasponer sus umbrales nos parece hallarnos en un bosque de palmeras, cuyas ramas se entrecruzan tupidamente: las columnas son los troncos; las bóvedas, el follaje.
Imaginémonos el aspecto que sobre la uniformidad blanca del pavimento puede ofrecer una multitud de más de ochocientas columnas…
Imaginémonos también la sensación de fronda que extiende en torno nuestro la sucesión interminable de cincuenta y cuatro naves, todas hermanas y todas, no obstante, diferentes. Las perspectivas se multiplican; las naves, al trenzarse, engendran otras más estrechas y oblicuas. Con arreglo a la fantasía islámica, torturada, dentro de la monotonía de su arte, por un prurito inextinguible de renovación, todo se parece y nada se repite. No hay dos fustes iguales: éste será más alto, aquél más grueso, el otro más blanco. No hay tampoco dos capiteles idénticos, y los arcos, cuyas dovelas blancas y rojas les asemejan a enormes abanicos abiertos, mantienen la misma prodigiosa variedad.
Cada columna sirve de apoyo a ocho arcos, que se cortan perpendicularmente: los cuatro más altos sirven de sustento al artesonado de la techumbre; los otros cuatro no trabajan, aprovechan de exorno únicamente, y son ágiles como florituras o caprichos de piedra, tendios en el aire.
Esos arcos repiten toda la laxitud, todo el cansancio, toda la emoción de destino, de fuerza preestablecida e inexorable, que abruma a las palmeras. En su silencio murmura el Alcorán.
El chico de las azoteas 2 – ProyectoGarlo Córdoba
«Estaba escrito»… parecen decirnos.
Y ante esta afirmación hay en nuestras piernas como un deseo de hincarse de rodillas.
El ciprés cristiano ruega, suplica y aguarda; el ciprés clava en el cielo su fastigio agudo, y espera ser oído; el ciprés lucha, llama, procura; es la oración. Pero la palmera, amada del árabe, no combate; sus ramas abiertas, plácidas, rendidas al poder igualatorio de la gravedad, perdieron la esperanza. El viento que las mece al desmayar la tarde, viene de Oriente. Nunca el sol saldrá a media noche; nunca las aguas de los ríos remontarán su cauce; y como el sol, y como los ríos, el humano destino. Las palmeras lo saben:
«¿Para qué – dicen, – para qué te afanas, si no conseguirás modificar ni en una tilde la ordenación eternal de lo que ha de ser?…»
Hoy, para vergüenza del arte nacional, las cuarenta y cinco o cincuenta puertas que en otros tiempos dieron aire y luz a la mezquita, y que la Edad Media tapió la piedra y lodo, continúan cerradas.
Aseguran que van a abrirlas.. ¡Ojalá! Porque la claridad que entonces reciba, acrecentará la albura de las columnas y elevará las bóvedas, y dará al templo esa alegría de plata que arroja dentro del bosque, y, a ras de tierra, el campo libre.
Hemos dado la vuelta a la mezquita sin detenernos a examinar lo malo, ni tampoco lo bueno, que en ella dejó el cristianismo. No hemos querido ver la capilla del cardenal, que sirve de sacristía, y donde se conserva la Custodia, obra de Enrique de Arfe, que empleó cinco años en concluirla y es una de las mejores de Europa. Tampoco quisimos rendir admiración a los lienzos de Antonio Palomino, que allí se conservan; ni al tabernáculo, que es meritísimo y construido con finísimos jaspes de diversos colores; ni a la sillería de coro, compuesta de sesenta y tres asientos, todos de caoba primorosamente labrada..,
El arte árabe nos interesa más; ese arte limpio, alado, que buscando siempre la columna como punto de apoyo, parece huir del suelo.
Creemos caminar por un laberinto. A nuestro alrededor, cerca, lejos, los fustes se multiplican y las naves ondulan, se abrazan, se confunden, se suceden unas a otras, repitiendo el mismo motivo, semejantes a las olas suaves de un mar dormido.
La idea de que cruzamos un bosque, vuelve a poseernos: todo sobre nuestra cabeza es negro. Las palmas lapidarias de los arcos componen un dosel. La humedad de sitio, el silencio, la obscuridad, producen una emoción nocturnal. Diríase que en medio de aquella sombra, la luna -luna en cuarto creciente – que el Profeta amó, va a salir….
Queridos Lectores del presente y del futuro, ¿qué os parecido esta publicación escrita en 1915 por Eduardom amigo del pintor Julio Romero de Torres, que tras la visita a su estudio en la Casa Familiar en Plaza del Potro, estuvieron paseando por la Mezquita? Espero vuestros comentarios, los leeré y constetaré, cuando regrese de Tokyo.
Rafael Romero Barros – ProyectoGarlo Córdoba
Antes de entregarle el diario del arte a Rebecca para que ella nos cuente su vida y otras aventuras. Aquí en la colección artística poseemos en depósito dos magníficas pinturas creadas por Rafael Romero Barros, antes de su llegada a Córdoba en 1862. Es de recibo, contemplar las bellezas de nuestra amada Andalucía, con devoción, respeto, tradición y transgresión cultural, para avanzar en el presente, sin olvidar el pasado y anhelando un mejor futuro. Y sobre todo saber transmitirlo a través de las nuevas herramientas digitales y organizando eventos culturales para captar ese Turismo Cultural tan necesario para Córdoba, y no el turismo por horas de 10h a 14h, que se marchan a otra ciudad cercana, cuando en nuestra ciudad y provincia tenemos tanto que ofrecer, ¿verdad? o ¿no? 
Rafael Romero Barros Paisaje Guadalquivir por Sevilla – ProyectoGarlo Córdoba
Rafael Romero Barros, Río Guadalquivir por Sevilla, 1856, óleo sobre lienzo, Colección privada.
En esta mañana del sábado 25 de octubre 2025 lo he observado mientras tomaba una cerveza en la puerta del Restaurante el Bandolero, conversando con conocidos. Es lo que me trasladan, el turista cultural sigue siendo minoritario, por lo general es de grupos, organizados, visitan la Mezquita – Catedral, paseo por la judería en modo veloz, vuelta al autocar para la ciudad donde se hospedan y gastan «los dineros». Una de las razones de crear el museo privado de Colecciones del Mundo es fomentar el turismo cultural real, con pernoctaciones mínimo tres noches, con una oferta cultural variada y mucho más. Omar y Narciso están preparando la documentación de la futura pinacoteca en Córdoba, cuando regrese de Japón nos pondremos en ello. 
En la entrada del caserón palacete nos tropezamos Rebecca y yo, sin más premura le dije: «Bella Dama tan guapa como siempre, hoy te doy el Diario del Arte para su custodia durante noviembre, por favor cuéntanos sobre tu visión del mundo». Ella me respondió: «Querido, Eus, fantástica idea, Narciso ha escrito hace tiempo, y yo estoy este mes en Córdoba, antes de comenzar la operación en Noruega. Así que mientras visitamos los restaurantes cordobeses lo llevaré para escribir, poco a poco, mis desventuras. Gracias». Al entregarle el diario, Rebecca efusivamente me abrazo tanto que sentí su cuerpo atlético tan hermoso. 
Sábado 25 de octubre, 2025, a las 2 de la tarde. Bendiciones.
PROGRAMACIÓN MES DE JULIO ROMERO DE TORRES EN CÓRDOBA: NOVIEMBRE 2025.
FUENTE REFERENCIA: CÓRDOBAHOY.
Tras la celebración en 2024 del 150 aniversario del nacimiento del pintor cordobés Julio Romero de Torres, el Ayuntamiento ha querido que noviembre (nació un 9 de este mes) sea el mes del pintor en el calendario cultural cordobés, con un buen puñado de actividades, que incluyen desde concursos de escaparates, conferencias, entrega de obsequios o visitas al Museo.
«Teníamos claro que no podíamos quedarnos en el programa del 150 aniversario, sino que había que seguir poniendo el foco en la figura de nuestro pintor más universal para que forme parte de la vida cultural, cotidiana, de nuestra ciudad de manera estable», ha señalado al respecto, la concejala de Cultura, Isabel Albás (PP), quien ha añadido que el objetivo es acercar su obra a todos los ciudadanos, para que la conozcan, la valoren, la conserven y la promocionen.
Así, hay una programación bastante extensa y un ciclo de cinco conferencias y tres coloquios en el salón de actos de Vimcorsa a las 20.00 horas con entrada libre:
Del 3 al 16 de noviembre. Concurso de escaparates sobre Julio Romero, con la colaboración de la Delegación Territorial de Desarrollo Educativo y FP de la Junta de Andalucía en Córdoba y alumnado y profesorado del IES Góngora, el IES Tablero y el CDP Inmaculada.
24 de octubre. Entrega de obsequios para los visitantes del Museo Julio Romero de Torres.
3 de noviembre. Julio Romero de Torres ante el objetivo de la FOX, con Carmen Castilla Agudo. A las 20.00 horas, en el salón de actos de Vimcorsa (acceso por calle Blanco Belmonte).
5 de noviembre. La Musa encarnada: De modelos a iconos, a cargo de Carlos Pérez Fajardo, director del Museo Ignacio Zuluaga.
12 de noviembre. Julio Romero de Torres en poder de un sombrero, a cargo de Rafael Castejón. A las 20.00 horas, en el salón de actos de Vimcorsa (acceso por calle Blanco Belmonte).
17 de noviembre. Más allá de las musas. Las familias que inspiraron a Julio Romero. Rafael Blanco, hijo de Magdalena Muñoz-Cobo, condesa de Colomera. Luis Sancho, nieto de Asunción Boué. Rafael Jordano Salinas, bisnieto del torero Rafael Guerra ‘Guerrita’. Modera Teo Fernández Vélez. A las 20.00 horas, en el salón de actos de Vimcorsa (acceso por calle Blanco Belmonte).
8 de noviembre. Julio Romero de Torres Tableaux vivants, con la dirección de Dora del Maio. En la Capilla de la Fundación Gala. Funciones, a las 18.00 y 19.15 horas. Entrada libre con reserva en mojodecaña.org/julioromero. «Se trata de una performance que va a ser extraordinaria en la que los cuadros del autor cordobés cobran vida a través de figuras humanas», ha explicado Albás.
9 de noviembre. 151 cumpleaños de Julio Romero. Obsequios para los visitantes del Museo Julio Romero de Torres.
10 de noviembre. Rivalidad: El largo regreso a casa, que ha sido el último en sumarse a la colección que se exhibe en el Museo Julio Romero de Torres, tras la compra por parte del Ayuntamiento. Con Fuensanta García de la Torre y Teo Fernández Vélez, que conversarán sobre el proceso hasta que la obra ha estado colgada en las paredes de la Pinacoteca cordobesa. A las 20.00 horas, en el Museo Julio Romero de Torres.
16 de noviembre. Día del Flamenco. Obsequios para los visitantes del Museo Julio Romero de Torres.
19 de noviembre. El universo tras el cristal: El archivo fotográfico de los Romero de Torres a cargo de María del Mar Ibáñez Camacho. A las 20.00 horas, en el salón de actos de Vimcorsa (acceso por calle Blanco Belmonte).
24 de noviembre. Julio Romero de Torres de lo jondo a lo pop. Artistas invitados: Julio Muñoz, Borja Cámara y Clara Gómez. Modera Teo Fernández Vélez. A las 20.00 horas en el salón de actos de Vimcorsa (acceso por calle Blanco Belmonte).
23 de noviembre. 94 aniversario del museo. Obsequios para los visitantes del Museo Julio Romero de Torres.
26 de noviembre. La mirada del otro: Viajeros románticos en la Córdoba de Julio Romero. Con Ángela Laguna Bolívar, a las 20.00 horas, en el salón de actos de Vimcorsa (acceso por calle Blanco Belmonte).
28 de noviembre. Presentación de la colección ‘A Julio Romero de Torres’, de Mancini Costura. A las 19.00 horas, en el Templo Romano.
29 de noviembre. Sonidos de otro tiempo. Concierto de clausura. Con Javier Riba a la guitarra. Será a las 20.00 horas, en el Museo Julio Romero de Torres.
Los obsequios que van a entregar a los visitantes del Museo en los días señalados van a consistir, según la edil, en abanicos, cuadernos, bolis, bolsas o una representación de un cuadro del pintor.
Igualmente, se han programado visitas al Museo, bajo el título de ‘Veladas con Julio’, que son una visita complementada recorriendo las obras más emblemáticas del pintor. Todos los jueves y viernes de noviembre a las 17.00, a las 18.00 y a las 19.00 horas. Con acceso libre, pero con previa reserva en https://museojulioromero.sacatuentrada.es/
También bajo el título de ‘Mantones y sombras’, que serán visitas dinamizadas para el público familiar todos los sábados de noviembre a las 10.30 horas. También hay que reservar la entrada.
Se trata, por tanto, de una «programación muy atractiva que pone el foco en nuestro artista y que busca que su memoria y su legado siempre esté presente y no se apague».
Como una flor para su contemplacion se abrio El Patio – ProyectoGarlo Córdoba
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